Un piano de cola de 180 cm que ofrece resonancia profunda, mayor proyección y potente equilibrio tonal. Incorpora mecánica Millennium III para respuesta rápida y estabilidad, placa V-Pro de fundición para afinación duradera, doble escala y tapa con caída lenta. Perfecto para estudios, hogares y salas que buscan rendimiento profesional y refinamiento acústico.
El Kawai GL-40 es un piano de cola de 180 cm, considerado un verdadero “salon grand” por su tamaño y presencia sonora. Gracias a su mayor longitud en comparación con otros pianos de su categoría, ofrece mayor resonancia en los graves, potencia sonora y una proyección rica y equilibrada, acercándose a la experiencia de un piano de cola de concierto pero en un formato aún adecuado para estudios, hogares o salas de música. Su diseño forma parte de la serie GL de Kawai, desarrollada para ofrecer rendimiento profesional con la precisión y confiabilidad de la ingeniería japonesa.
En su interior incorpora la reconocida mecánica Millennium III, una tecnología exclusiva de Kawai que utiliza componentes de ABS reforzado con fibra de carbono. Este material compuesto es más ligero y rígido que la madera tradicional, lo que permite una respuesta más rápida, mayor precisión en la repetición de notas y una estabilidad superior frente a cambios de temperatura y humedad. El GL-40 también incorpora teclas más largas, mejorando la transferencia de energía desde la tecla hacia el martillo y proporcionando un control del toque más uniforme en todo el teclado.
En el plano estructural, uno de los elementos más importantes del GL-40 es su placa V-Pro de hierro fundido, diseñada mediante tecnología de moldeo al vacío. Este proceso permite obtener una estructura extremadamente precisa y uniforme, capaz de soportar la enorme tensión de las cuerdas —que puede superar las 20 toneladas de fuerza total— manteniendo estabilidad estructural y transmisión eficiente de la vibración. La placa V-Pro contribuye a mejorar la rigidez del conjunto, la estabilidad de afinación y la claridad del sonido, además de favorecer una distribución más equilibrada de la energía acústica a través de la tabla armónica de abeto macizo cónico. A esto se suman la doble escala , que enriquece el espectro armónico, y la tapa de teclado con sistema de caída lenta, que protege las manos y el instrumento, completando un piano de cola que destaca por su potencia, refinamiento y durabilidad.